Dos seudo historias


                 Don Alfredo Valdivia narra la historia de nuestro pueblo basada en hechos comprobados. Una vez leída, me ha hecho recordar algunas historias que nos contaban los mayores y que nosotros creíamos ciertas.

                  Aquí van dos ejemplos de como se nos contaba la historia.
 


¿ POR QUÉ FIÑANA SE LLAMA FIÑANA ?

             Corría el día 28 de Diciembre de 1489. Los Reyes Católicos marchaban con sus ejércitos por el Camino Real con dirección  a Granada después de haber conquistado Almería.
             La reina Isabel tenía una criada llamada Ana que estaba dando la lata todo el camino quejándose de las penalidades del viaje y preguntando a cada momento cuando llegarían al destino.
             Cuando ya empezaba  a anochecer todos entraron en nuestro pueblo. En ese momento,  la Reina le dijo a su criada:
- Fin, Ana.
             Y, desde entonces, nuestro pueblo se llamó Fiñana.
 

Leyenda popular fiñanera.

EL INCENDIO DE LA IGLESIA DE FIÑANA

              A mediados del Siglo XVI  vivía en Fiñana Don Álvaro de Bazán. Tenía su casa en la plaza, al lado de la Iglesia.
              Un hijo de Don Álvaro, jugando con otros niños, recibió una pedrada que le vació el ojo.
              Don Álvaro montó en cólera y fue en busca del agresor que, temiendo la reacción, se había escondido en la Iglesia.
              Al tener la Iglesia el derecho de asilo nadie podía entrar a detener a alguien que se hubiera refugiado dentro de ella.
              Pero Don Álvaro no se andó con miramientos. Incendió la Iglesia y, cuando salió el pobre muchacho, le mató delante de todo el pueblo.
              Pero, eso sí, final feliz. Don Álvaro mandó reparar a su costa todos los daños del incendio. Y hasta puso un artesonado como el que se estaba empleando en el Monasterio del Escorial.
               Y, colorín colorado, Don Álvaro fue perdonado.

Leyenda popular fiñanera.

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